No me parece bien lo de prohibir los preservativos, pero la lucha contra el SIDA también incluye a los que caen enfermos, y a esos pobres ¿q les dices?. El cóctel frente al SIDA tiene un precio que lo que cuesta el tratamiento de un día lo gana un etíope en 2 años, y las empresas farmacéuticas se niegan a rebajar los precios al tercer mundo, mientras que la producción de interferone de Cuba (de las mayores del mundo) está boicoteada por países como España, Japón o EE.UU, que bien podían paliar los daños de esa enfermedad. Me parece a mi que no conoces la labor de los misioneros con la gente a las que poco le sirve un condón...